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martes, 9 de febrero de 2016

Una noche con Bukowski






La noche era violenta de tan roja
víctima o verdugo no se sabe
pero las noches son rojas aquí
una bóveda de nubes
cierne la lluvia y descarga la tormenta
y se abre las venas y arroja a sus perros
sobre esta ciudad de fantasmas
porque no se ve un alma
paseando
la gente no tiene ganas de búsquedas
son todos espíritus enclenques
no tienen la constitución del junco
hasta los pájaros
de frágiles huesos
saben volar sin caer
en las fauces del viento
yo me digo: soy valiente
el viento me devuelve al viento
alma de pájaro
saco mi cara por la ventana
la suspendo a veinte metros de altura
la caída me tienta
pero me quiero como se quiso Bukowski:
«sentí un extraño cariño por mi cuerpo,
por mi vida,
a pesar de sus cicatrices
y marcas,
me pertenecían»
y el viento me corta las mejillas
los lobos que han aullado en el viento
toda esta noche
me han mordido los carrillos
y es una buena noche
roja y violenta y desocupada
me hago compañía imaginando
almas perdidas
¿qué les diría?
pruebo a ver:
¿cómo es la muerte?
y responde el silencio
y sé que responderían lo mismo
aunque yo escuchase
y ellos hablasen
el viento sacude los cimientos
del edificio que me eleva tan alto
que la ciudad se ve maravillosa
desde aquí
aunque esté mojada, sola
y azotada por el viento
el viento entra
todas las ventanas están cerradas
pero el viento entra igual
y lo hace sonar todo
cruje los huesos de los viejos
aquí donde todo es viejo
y me hago compañía imaginando
almas perdidas
me repliego en mi habitación
les cedo el resto de la casa
para sus juegos nocturnos
niños al recreo
digo a los que no duermen por estar muertos
y yo me hago compañía muy bien
abro un libro de Bukowski
y su verdad me hace incisiones en la piel
de tan aguda y afilada
corta porque es contenido
prescindiendo de forma.
Bukowski, Bukowski.
¿si te invoco bajo qué identidad vendrás?
un violador, un santo
un asesino, un asaltante de bancos,
un monje, un ermitaño
un hijo de puta.
¿Te permitirás beber como para no poder
arrastrarte los siete pisos
hasta mi cama
dónde te espero?
Tienes razón:
los desgraciados son aún más desgraciados
por querer ser gente de éxito
como todo el mundo.
La gente que en lo más profundo
es como todo el mundo
no es más que mierda de tercera categoría,
alejada tres grados de la verdad verdadera,
porque son una cosa queriendo ser otra
que en realidad no es sino una construcción social
ajena a la naturaleza del hombre
que en todo caso es lo más parecido
a la verdad.
Bukowski, déjame decírtelo
una vez:
eres poeta, que es lo mismo que ser profeta
sin más instrumento que la palabra
que no vale dinero
y no compra en este mundo.

martes, 26 de enero de 2016

Águilas




Título: The Death Of The Moth / 2012
Autor: Michaela Knizova
Fuente: Flickr


siempre miro lejos
escardo la nebulosa del futuro
desenredo las ramas
que crecen abrazadas
en la avenida
a veces la altura
no media lo suficiente
entre copa y raíces
mi cara es una luna suspendida
sobre llanto atragantado
vivo con una soga ceñida al cuello
pálida y llorosa
emito una luz tan tenue
pero triste y hermosa
por venir de lejos
para irse lejos
por traer perfumes
que han reposado
sobre la fricción de los cuerpos
que se aman y se soldan
con el fuego de mil destellos
que prendieron en sus ojos
para aliviar los rotos y oscuros
de tanta soledad
bella por rodar con el viento
y subordinar a su capricho
el vuelo de mi falda
por la que asoman
los muslos prietos
de resistirse al amor
hermosa por marcar la hora de los trinos
y sorprender las alas iridiscentes
de una cigüeña
que vuela como un águila
de frente al sol
y remoja en oro biselado
las plumas de sus alas
y resbalan sobre ellas
como escurridizo es el beso
de quien contiene lo que calla
en tamaños labios
que suenan a deshoras
con tañidos de sollozos
de igual manera
patinan los rayos
sobre las alas del ave
y como lanzas relucientes
mis ojos hieren
que como águilas miran
al sol de frente.

viernes, 1 de enero de 2016

Paraísos en la superficie


Título: Totes Mädchen
Autor: Egon Schiele
Fecha: 1910




el viento carga
un saco de huesos al hombro
y los hace sonar
un tajo que se ahonda en mi pecho
un rayo de gloria divina enhebrando
mi herida
una quietud
una calma
el latido a ras de piel
mis aguas abarcando en ondas
lamiéndome las puntas de los dedos
nunca me he sentido agua antes
ni siquiera quiero silenciarme
aunque podría
el viento sacude
sonajeros de huesos
el viento marca el ritmo
y mi cuerpo no baila
porque no siente su llamada
porque soy quietud, soy calma
me hundo en mí
eternidad hecha de agua.

jueves, 24 de diciembre de 2015

tú conoces esa pausa


Créditos de la foto (click) 
Título: Untitled
Autor: Noell Oszvald
Fuente: Flickr




tú conoces esa pausa
esa gloriosa de tan majestuosa
pausa de reverencia
antes de escribir
esa orilla rebelde
en la que comprar calma
sobre un altar (sacrificio)
tú conoces el tamaño de tus pulmones
cuando merodeo cerca
porque yo conozco
el volumen de tu cuerpo
en unidad de abrazo
porque yo conozco
la piel debajo
de tu atuendo de invierno
tú conoces los versos
que trasparentan bajo mi carne
tú los lees
tú los vives
tú quieres
dime quieres
dime
¿quieres?
tiendo puentes entre tu lejanía y la mía
cruzo puentes entre tu mirada y la mía
hago yo todo el camino
tú te sientas a esperar
al menos dime
dime cómo me veo a distancia
en qué geometría me sintetizo
me parezco a un meteorito
(temes mi colisión, mis cicatrices)
me parezco a un borrón
sobre la hoja de un frustrado artista
(no igualo a mi ideal)
me parezco a una informe nada
(no recuerdo a nada ni a mí misma)
yo a cambio te diré:
mis lágrimas han bañado el mundo
sepultado todo bajo el mar, mi mar
y tú eres el único escollo sobresaliente
la única tierra firme
donde descansar de nadar
donde tenderme sólo a respirar.